La historia de Janie
Cuando Janie Ferling se enteró de que el bulto que tenía en el cuello era un melanoma maligno que requería cirugía inmediata, se le vino el mundo abajo. Estaba decidida a hacer lo que fuera necesario para estar bien el mayor tiempo posible por su hijo.
Después de la cirugía, el tratamiento con interferón (una forma anterior y más intensiva de inmunoterapia) no mantuvo el cáncer bajo control. Aparecieron tumores en el cerebro y nuevamente en el cuello, y sus esperanzas de sobrevivir empezaron a desvanecerse. A pesar de que le dijeron que no había más tratamientos disponibles para su caso, se negó a perder las esperanzas. Durante varios meses buscó ensayos clínicos y finalmente encontró uno para el que reunía las condiciones en la Facultad de Medicina de UCLA, dirigido por el Dr. Antoni Ribas, Ph. D., investigador del CRI que se especializa en la inmunoterapia para el melanoma.
Janie se inscribió en el estudio que probaba un nuevo tratamiento que combina dos inmunoterapias: el inhibidor de puntos de control pembrolizumab (Keytruda®) y la terapia vírica oncolítica T-Vec (Imlygic®), las que recibieron la aprobación de la FDA como monoterapia para el melanoma.
Al principio, los tumores siguieron creciendo a pesar del tratamiento, pero Janie decidió continuar en el ensayo. Seis meses después, los tumores comenzaron a desaparecer.

Actualmente Janie se encuentra en las fases de seguimiento del ensayo clínico. Sigue haciéndose exploraciones de imagen y yendo a las consultas con el dermatólogo cada seis meses, pero al parecer está en remisión. Ha vuelto a su vida normal y sigue disfrutando de los viajes, el esquí y las visitas a amigos. Aunque su hijo ya creció y voló, siguen sumando vivencias juntos. En 2019 asistió al acto de graduación de su hijo de la universidad, un hecho tan importante que no pensó que iba a poder ver.
